Proxies vs vpn benefits for business use cases and how to choose

Cuando necesitas ocultar tu identidad real o protegerte en Internet, lo normal es que acabes comparando una VPN con un proxy. Aunque cumplen algunas funciones parecidas, las VPN y los proxies no son intercambiables. Para elegir bien, tienes que entender tu caso de uso y saber cómo funcionan ambos. En este artículo veremos qué son los proxies y las VPN, cómo pueden beneficiar a tu empresa y qué opción tiene más sentido según tus necesidades.

¿Qué es una VPN?

VPN significa “virtual private network”. Cuando escribes una solicitud y pulsas “Enter”, un servidor VPN crea un túnel cifrado. El cifrado hace que los datos que envías viajen codificados. Tus datos pasan por ese túnel hasta un servidor VPN, y luego ese servidor los envía al servidor de destino. El servidor de destino ve la IP y la ubicación del servidor VPN. En resumen, una VPN crea una red privada dentro de Internet para que no te conectes directamente a la web pública.

VPN: beneficios

El principal beneficio que te ofrece una VPN es el cifrado, que se traduce en mayor seguridad y privacidad.

Aunque intercambies información solo con partes de confianza, un atacante puede interceptar tus datos durante la transferencia. Esto se conoce como ataque man-in-the-middle. Pero si una VPN cifra los datos, robarlos no sirve de mucho. Durante el cifrado se crean dos claves especiales, que se usan para descifrar los datos cifrados. Puedes pensar en ellas como si fueran contraseñas. Es prácticamente imposible descubrirlas o adivinarlas. Si los datos se interceptan pero no se descifran, se ven como cadenas de símbolos aleatorios sin sentido. Por eso una VPN aporta una ventaja importante en seguridad: te protege frente a hackers. Como tus datos viajan dentro de un túnel cifrado, nadie, incluido tu proveedor de Internet, puede ver qué recursos visitas ni qué haces allí. Tu seguridad y tu privacidad quedan protegidas.

Además, puedes elegir si quieres pasar todo el tráfico por el túnel VPN o solo el tráfico de determinadas apps.

Los navegadores y los servidores se comunican en varios niveles. Para describir esos niveles existe el modelo Open Systems Interconnection, compuesto por siete capas.Según la capa en la que opere una VPN, puedes enrutar solo el tráfico de una app concreta o todo el tráfico del dispositivo. Esto resulta muy cómodo, porque normalmente se usa una VPN para tareas concretas. Enrutar todo el tráfico puede aumentar costes innecesariamente y ralentizar la conexión.

VPN: casos de uso

Las empresas usan VPN para controlar quién puede acceder a datos internos sensibles. Gracias al cifrado, las VPN también sirven para proteger operaciones delicadas, como enviar documentos, tratar datos de empleados o introducir datos de pago. Muchas partes externas o competidores pueden estar interesados en una empresa. Los hackers pueden querer robar tus datos para quitarte dinero. Tus competidores pueden intentar rastrear tu actividad online para saber más sobre los asuntos internos de tu empresa. Tu proveedor de Internet también puede recopilar tu información y venderla a terceros.

A veces tú o tus empleados tenéis que usar redes públicas, como el Wi-Fi de un aeropuerto o una cafetería, y eso entraña riesgos. Las VPN ayudan con todos esos problemas. No solo protegen tu actividad online, sino también tus datos. Así puedes enviar información importante de forma segura o usar Wi-Fi en lugares públicos, incluso para necesidades de empresa.

¿Qué son los proxies?

Un proxy es un intermediario entre tú y la web pública. Normalmente, cuando buscas algo en Google, tu navegador envía solicitudes directamente a Internet. Con proxies, tus solicitudes llegan primero al servidor proxy, y después ese servidor las reenvía al servidor de destino. El servidor de destino no ve tu IP real, sino la IP y la ubicación del proxy. Tu conexión puede estar cifrada o no, según el protocolo en el que trabaje el proxy. Por ejemplo, el protocolo SOCKS no cifra tus datos, mientras que el protocolo HTTPS sí lo hace. Puedeselegir qué protocolo usar según tus necesidades.

Hay varios tipos de proxies: de centro de datos, residenciales y móviles. Los proxies de centro de datos se parecen un poco a las VPN, porque sus IP también son generadas por servidores. Los proxies residenciales y móviles usan IP de dispositivos de personas reales. Esas personas instalan apps especiales en sus dispositivos y deciden vender una parte de su tráfico a proveedores de proxies. Cuando compras proxies a un proveedor, usas ese tráfico. En la práctica, es como si estuvieras usando el dispositivo de otra persona: la web pública te ve como otro usuario y no tiene indicios de que no seas un usuario común.

Proxies: beneficios

La mayor ventaja de los proxies es que puedes usar IP de dispositivos reales, no direcciones artificiales generadas por servidores. Cuando usas IP generadas por servidores, tu identidad y tu ubicación reales permanecen ocultas, pero es bastante fácil detectar que las solicitudes vienen de una VPN o de un proxy. La red entiende que algo ocurre y que estás ocultando tu identidad real. A algunos sitios esto les puede parecer sospechoso y, como resultado, pueden bloquearte. Por eso a menudo es necesario usar proxies: pueden proporcionarte una IP real. Las IP auténticas te ayudan a acceder prácticamente a cualquier sitio web y a mantenerte fuera del radar de los sistemas anti-bot. Además, los proveedores de proxies pueden ofrecer muchas más IP que los proveedores de VPN. Con muchas IP auténticas, es mucho más fácil que los sitios te vean como un cliente normal.

Otra ventaja es que los proxies te dan más libertad, porque puedes ajustarlos a tus necesidades. Por ejemplo, puedes elegir entre distintos protocolos. Cada protocolo ofrece beneficios diferentes. El protocolo HTTPS, por ejemplo, cifra tu tráfico y garantiza que tus datos lleguen a su destino final. Sin embargo, hay situaciones en las que no manejas información sensible y no necesitas cifrado, sino velocidad, por ejemplo al hacerstreaming en directo. En ese caso, el protocolo SOCKS será la mejor opción, porque te ayudará a establecer una conexión fiable entre regiones, ocultar tu IP real y, al mismo tiempo, mantener una conexión rápida.

Proxies: casos de uso

La verificación de anuncios, el seguimiento de SERP, la comparación de precios y todas las tareas que requieren web scraping necesitan proxies. Con proxies, puedes rotar tu IP o, dicho de otro modo, cambiarla con cada solicitud. Esto te ayuda a trabajar con los sistemas de seguridad que los sitios suelen implementar para protegerse del scraping. Hacer web scraping con la mayoría de las VPN es prácticamente imposible, porque tendrías que cambiar la IP manualmente. Es lento y poco eficaz. Algunos proveedores de VPN avanzados ofrecen rotación de IP, pero no es lo mismo que la rotación de proxies. Las IP que ofrecen los proveedores de VPN son generadas por servidores, lo que aumenta tus probabilidades de ser detectado y bloqueado.

Similitudes entre proxies y VPNs

Las VPN y los proxies se parecen en parte por cómo funcionan, así que comparten algunas ventajas. Entre las funciones que pueden cumplir tanto los proxies como las VPN se incluyen:

  • mejorar tu privacidad ocultando tu ubicación real y tu IP;
  • mantener el cumplimiento de los requisitos locales de acceso;
  • ayudarte a evitar la limitación de ancho de banda.

Elijas lo que elijas, conviene tener cuidado al escoger proveedor. Tanto los proxies como los proveedores de VPN pueden espiar tu actividad online o recopilar tus datos personales y venderlos a terceros. Además, con VPN y proxies de baja calidad puedes sufrir conexiones lentas. Por eso siempre es importante revisar bien el proveedor antes de decidirte.

¿Qué puedes obtener en DataImpulse?

DataImpulse es un proveedor ético de proxies residenciales. Obtenemos nuestro pool de IP de forma legal. Nuestro equipo desarrolló una app que las personas instalan en sus dispositivos para poder vender una parte de su tráfico si así lo desean. Les pagamos por sus GB. Con nosotros, puedes concentrarte en tu negocio sin preocuparte por cuestiones legales ni por si nuestros proxies son seguros.

  • Velocidad

El tiempo es dinero. Si pierdes tiempo por ancho de banda limitado, también pierdes dinero. Tenemos nuestro propio pool de proxies y no revendemos las IP de otros proveedores. Así podemos equilibrar la carga en nuestros servidores y garantizar una conexión de alta velocidad, adecuada para actividades que consumen mucho tráfico, como el streaming en directo o el web scraping. Si lo necesitas, podemos proporcionarte un servidor personal. De esa forma puedes hacer un número ilimitado de solicitudes sin perder velocidad.

  • Más de 15 millones de IP de 194 ubicaciones

Tienes a tu disposición un amplio pool de IP de distintas zonas. Con nosotros, puedes llegar a casi cualquier país del mundo. Si lo necesitas, puedes contratar un plan por país. Tú eliges el país que necesitas y nosotros te proporcionamos las mejores IP de esa zona.

  • Proxies seguros a un precio razonable

Podemos ofrecerte proxies por solo $1 por 1GB. Este precio es posible porque no revendemos IP de otros proveedores; por eso podemos controlar los costes. No vendemos tus datos a nadie. Además, trabajamos con un modelo de pago por uso. Esto significa que pagas solo por el tráfico que realmente utilizas. Si compras tráfico, no tienes un plazo límite para usarlo.

  • Interfaz fácil de usar y soporte humano 24/7

Con nuestro panel intuitivo, es fácil cambiar entre distintos protocolos o seleccionar los países que necesitas. Hay muchos tutoriales disponibles sobre cómo empezar a usar proxies con diferentes apps y navegadores. Si tienes preguntas o problemas, puedes contactarnos en cualquier momento, incluso de noche, fines de semana y festivos, y te ayudaremos. Normalmente respondemos en pocos minutos.

En resumen

No existe una solución universal para elegir entre proxies y una VPN. Para tomar la decisión correcta, debes entender tu caso de uso. Si la seguridad es tu principal prioridad, una VPN es una buena elección. En cambio, los proxies suelen ser más prácticos para ciertas tareas empresariales, como el seguimiento de SERP o la verificación de anuncios. Con proxies puedes usar IP auténticas, mientras que las IP de una VPN son generadas por servidores. En esos casos, una VPN no puede sustituir a los proxies. Con DataImpulse puedes obtener proxies residenciales seguros a un precio moderado de $1 por 1GB. Hay más de 15 millones de IP disponibles, así que puedes hacer web scraping con facilidad, cumplir políticas de acceso basadas en ubicación geográfica y proteger tu privacidad sin sufrir interrupciones de conexión. Empieza ahora contactándonos en[email protected] o haciendo clic en el botón “Pruébalo ahora” en la esquina superior derecha.

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